Los científicos han hallado nuevas pruebas de que los delfines se llaman
entre ellos por su nombre. Los mamíferos marinos usan un silbido único para identificarse entre sí y
responden cuando escuchan ese sonido determinado y viven en un entorno en tres dimensiones en alta mar, sin ningún
tipo de puntos de referencia y tienen que permanecer juntos como grupo. Por ello, estos animales viven en un entorno en el que necesitan un sistema muy eficaz
para mantenerse en contacto.
Ya se sabía que los delfines utilizan
silbidos concretos y que los miembros de los mismos grupos son capaces de
aprender y copiar sonidos inusuales, aunque ésta es la primera vez que se ha
estudiado su respuesta ante su nombre.
Para llegar a estas conclusiones, los científicos utilizaron un grupo de
delfines "nariz de botella" y grabaron el sonido con el que se identificaba a
cada uno de ellos antes de colocar altavoces bajo el agua para que los animales
los escucharan. Para ello utilizaron silbidos usados como nombre entre animales del grupo, así como
otros silbidos también de ellos, además de otros silbidos-nombre de animales que
no habían visto en su vida. Los cetáceos sólo respondieron a su silbido, repitiéndolo, lo que a juicio de
los investigadores supone la misma actitud de los humanos: cuando oyen su
nombre, ellos responden.
Según los científicos, esta habilidad probablemente surgió para ayudar a los animales a
que se mantuvieran en un grupo en su gran hábitat submarino ya que la mayoría de las veces no pueden verse entre sí y en el agua no no pueden
usar el olfato, que es un sentido muy importante para el reconocimiento de los
mamíferos, y además no permanecen en un solo lugar, por lo que no tienen nidos o
madrigueras a los que volver.
Los investigadores creen que es la primera vez que han podido constatar algo
así en un animal, aunque hay estudios que sugieren que algunas especies de loros
pueden utilizar sonidos para nombrar a otros en su grupo.
Fuente: EFE, publicado en Canarias 7
