domingo, 7 de abril de 2013

Las alergias en los perros

Cuando una máscota se rasca, muerde o mástica de forma desmedida, existen posibilidades de que esté sufriendo una alergia. La causa de la alergia, denominada alergeno, podría ser algo en el ambiente de la máscota. En algunos casos, una máscota muy alérgica podría sufrir de varias alergias simultáneas. Es necesario formar un equipo entre el propietario del animal y el veterinario para identificar la causa de la alergia y así controlarla.
La alergia más común que afecta a los perros y gatos es la alergia por picadura de pulga. Esto sucede cuando un perro o gato pone en contacto su saliva al tiempo que la pulga lo pica.
El control de las pulgas en el ambiente de la máscota es el tratamiento obvio para la alergia por picadura de pulgas. Para lograrlo, debería controlarse tanto la máscota como el ambiente. Los collares antipulga ofrecen un pequeño alivio. Sin embargo, algunas máscotas son alérgicas a estos collares. Los polvos, sprays, shampoos y baños antipulgas pueden alejar a las pulgas de las máscotas. Siempre lea y siga las instrucciones del producto. Un uso desmedido de cualesquiera de estos productos podría ser peligroso para alguna máscota en particular. Un veterinario a menudo receta medicación para eliminar a las pulgas o romper el ciclo de vida de los parásitos.
Una medida de precaución para los propietarios de gatos:
Asegúrense que las etiquetas de los productos establezcan que el producto es seguro para los gatos ya que hay algunos productos que son seguros para los perros pero tóxicos para los gatos.
Dado que las pulgas pasan la mayoría de su ciclo de vida fuera del perro o del gato, se deberían controlar los lugares al aire libre con sprays o rociadores. Para ayudar al control de la invasión de pulgas dentro de la casa, se necesitará una limpieza profunda y pasar la aspiradora en forma intensiva. Tal vez resulte necesario un fumigador profesional para controlar la invasión de pulgas.
Además de las pulgas, los perros y los gatos pueden ser alérgicos a otros parásitos. Pueden volverse alérgicos a las garrapatas casi de la misma manera que lo son a las pulgas.
Las alergias por inhalación pueden provocarse por respirar sustancias como el polen de los árboles, ambrosía y otras plantas, el polvo de la casa y el moho. En algunos casos parece que este tipo de alergia es una predisposición genética, pero también puede suceder en cualquier máscota en cualquier momento del año.
Las alergias producidas por el tacto son causadas por el contacto físico de la máscota con sustancias agresivas. Las zonas más afectadas son aquellas en las que no hay pelaje o es escaso. Entre los alergenos más comunes estan los jabones, insecticidas, las alfombras de nylon de lana, pintura, conservantes de la madera, hiedra venenosa, roble o césped. Algunos animales pueden ser alérgicos a los comederos de plástico.
En el caso de determinadas plantas y/o lugares geográficos, las alergias causadas por el tacto o el contacto podrán ser estacionales.
Es fundamental identificar la sustancia agresiva para controlar las alergias por el tacto y el olfato. Si se lograra identificarla, se debería realizar todo tipo de esfuerzos para eliminarla del ambiente de su máscota. Los veterinarios pueden recomendar un tratamiento adecuado para las lesiones cutáneas y ayudar a aliviar la picazón.
Aunque algunas máscotas desarrollan alergias a los alimentos, resulta muy poco habitual. La alergia a alimentos puede originarse de una reacción inmunológica a un ingrediente que se encuentra en alimentos para máscotas. Las alergias a los alimentos usualmente se manifiestan en problemás cutáneos o trastornos gastrointestinales. Sin embargo, varias enfermedades presentan signos similares. Por lo tanto, se deberían descartar otras causas antes de echar la culpa a una dieta o cambiarla.

La mayoría de las máscotas afectadas se alimentaron con el mismo alimento en un lapso de meses o años. La alergia se desarrolla por la exposición prolongada al mismo ingrediente, y es usualmente a las proteínas. Cambiar un alimento de máscotas por otro no es la solución, ya que muchas de estas dietas contienen ingredientes similares.
Ninguna fuente alimentaria es completamente hipo-alergénica. Los únicos alimentos que se pueden considerar hipoalergénicos son aquellos que la máscota no ha probado nunca antes. Para que un alimento sea hipoalergénico, la dieta debe contener proteínas que se hayan desnaturalizado de tal manera que el sistema inmunólogico no las reconozca.
Si se sospecha de alguna alergia a alimentos, el veterinario recomendará una "dieta especial de prueba para su eliminación" a fin de asegurarse que la dieta es la causa de la alergia e identificar el ingrediente al que la máscota es alérgica.
Si una máscota está en una "dieta especial de eliminación" para aislar el ingrediente agresivo, el dueño y todos los miembros de la familia deberán afrontar el desafío de mantener a la máscota en su dieta especial. Esto significa decir no al cuero crudo, snacks, restos de comida o dejar comer el alimento de otro animal.
Una vez identificado el ingrediente al cual la máscota es alérgica, se puede recomendar una dieta adecuada. Nuevamente, el desafío es mantener a la máscota exclusivamente en la dieta recetada sin ofrecer nada más.
Para cualquier alergia, una vez que se realiza un posible diagnóstico, se puede intentar un tratamiento. El objetivo del tratamiento es controlar los síntomás evitando la causa de la alergia. Si no fuera posible evitar esta causa, puede resultar beneficioso recetar una medicación o una serie de inyecciones.
 
Fuente: Nestle