martes, 4 de diciembre de 2012

El perro Labrador, ese amigo de los niños

 
El labrador retriever, o simplemente perro labrador, es un perro de tamaño mediano, con cuerpo musculoso, fuerte y compacto. Su pecho es ancho y profundo, y la espalda es recta. Este perro es ligeramente más largo que alto. La cabeza del labrador retriever es ancha y presenta un hocico alargado y ancho. El stop es pronunciado. La raza presenta mordida en tijera, y las mandíbulas son fuertes. Las orejas del perro labrador son medianas y cuelgan a los costados de la cabeza. Los ojos tienen una expresión vivaz e inteligente, y son de color café o castaño. La cola, característica de esta raza, es gruesa en la base y termina en punta. Lleva un pelaje abundante que le confiere una apariencia redondeada, por lo que se la denomina "cola de nutria". Nunca debe ir curvada sobre el lomo. El pelaje del perro labrador es corto, denso y sin ondulaciones. Esta raza tiene doble manto. El manto interior es suave e impermeable. El manto externo es más duro y ayuda a mantener la impermeabilidad.
Los colores aceptados para el labrador son el negro, chocolate y amarillo. Este último va desde el crema claro hasta tonos rojizos. Son aceptables pequeñas manchas blancas en el pecho
Una de las características más notables del labrador retriever es su carácter. Debido a su apariencia amigable y su carácter excepcionalmente sociable, esta raza canina ha sido la más popular del mundo por más de una década. Además, la estabilidad de carácter de estos perros los ha convertido en grandes socios de la humanidad, colaborando como perros de rescate, perros de terapia, perros de asistencia y mucho más.
El labrador retriever es sociable, amigable, leal, inteligente y amante de la diversión. Esta raza es fácil de entrenar, por lo que resulta una buena compañía si se cuenta con el tiempo y el espacio suficiente. Sin embargo, aunque el labrador se ajusta bien a diferentes estilos de adiestramiento canino, es preferible emplear métodos positivos.
El perro labrador suele ser muy amigable con personas y con perros, pero debe ser socializado correctamente cuando aún es cachorro. Un labrador retriever correctamente socializado suele ser una excelente compañía para los niños.
Esta raza tiene mucha energía y necesita mucho ejercicio. Por esto, aunque puede adecuarse a vivir en un departamento, es necesario que reciba largos paseos y pueda jugar con otros perros.
La afición que tiene el labrador retriever por el agua es una de sus características conductuales. La raza también presenta una notable predisposición al cobro, por lo que es fácil enseñarles a traer cosas.
A pesar de sus grandes cualidades, el labrador retriever tiende a solicitar atención frecuentemente. Es importante educarlo desde cachorro para evitar problemas de búsqueda excesiva de atención y de ansiedad por separación.
Además, los labradores suelen tener una adolescencia prolongada, por lo que no son las mejores mascotas para personas que prefieren llevar una vida sedentaria. Sí son una buena opción para quienes disfrutan de actividades físicas al exterior.
Muchos labradores tienden a acercarse impetuosamente a otros perros, y esto puede causar conflictos con perros desconocidos. Sin embargo, el labrador retriever no es afecto a las peleas y normalmente las evita, aunque puede meterse en problemas por su ímpetu y energía.