jueves, 25 de octubre de 2012

Los niños necesitan a los animales

Dieter Krowatschek en su libro "Los niños necesitan animales de compañía" dice que “los animales a menudo demuestran ser mejores que los seres humanos. Ayudan a desarrollar la responsabilidad y la autonomía, y se comportan de manera equilibrada, sensible, alegre, atenta y cariñosa. Es imposible pasar por alto una influencia tan positiva. Incluso entre los adolescentes, que se encuentran en una fase de desarrollo en la que se sienten incomprendidos y ven a sus padres cada vez más inaccesibles, los animales actúan de manera estabilizadora”.
El autor cita un anónimo que dice: “Todos los niños deberían tener dos cosas: un perro, y una madre que les deje tener un perro”. No es necesario educar a los niños para que les gusten los animales. Nacen con una simpatía natural hacia ellos, simpatía que va creciendo o disminuyendo en el transcurso de la vida, según la influencia que los adultos ejerzan sobre ellos. Es tarea de todo educador fomentar el amor y el interés de los niños por los animales y educarlos para que los respeten y los traten de manera responsable, lo cual redundará en el bien de los animales, de los niños y de la sociedad. Los niños disfrutan pensando en el animal que los espera. A ellos pueden contarles todo lo que les sucede, los entienden mejor que muchos adultos y los consideran como el mejor amigo.
  Está comprobado que los niños que tienen algún animal de compañía son más equilibrados, resistentes y tolerantes que los que no lo tienen. Aprenden a relacionarse con los demás y a asumir responsabilidades.
  Si quiere conocer cómo los animales favorecen el desarrollo de los niños, lea la obra de Dieter Krowatschek.