martes, 12 de junio de 2012

Cuidados de los gatos a la hora del baño

Nuestra amiga Eva, esa gran amiga de los gatos nos deja hoy con unos consejos para con ellos:
"Todos sabemos que el agua y los gatos no son muy buenos amigos. Pero por otro lado, sabemos de buena tinta que los gatos son animales muy limpios y que no necesitan una higiene excesiva. Esto hace que el baño no sea necesario de manera frecuente, pero es beneficioso para evitar parásitos y eliminar suciedad que no sea natural. Así que ya que lo tenemos que realizar pocas veces, vamos a intentar hacerlo de la mejor manera posible. Aquí van algunos consejos:
-Acostumbrarles al baño: si le bañáis desde que entra en vuestro hogar, se irá acostumbrando desde pequeño y no se sorprenderá. Lo mejor será empezar en sus primeros meses de vida. Hay gatos que incluso llegan a disfrutar con el agua y pasan buenos momentos jugando.
-Proteger sus oídos: ya sabemos que nuestro gatito intentara arañar todo y no parará de moverse. Así que protegerle los oídos con algodón y poner una toalla para que la arañe nos facilitará el baño.
-Tranquilizarle: nuestro apoyo y cariño será esencial. Tenemos que hacerle ver que estamos a su lado y acariciarle y mimarle para que se sienta protegido. Un ambiente tranquilo y sin ruido también ayudará a la relajación.
-Usar accesorios correctos: el champú utilizado no puede ser el nuestro ya que el pH cambia. Existen champús especiales para gatos que debemos usar. El agua tiene que estar tibia y debemos usar el sacador para el post-lavado. Es mejor que sea un secador silencioso que no le asuste. Es imprescindible enjuagarlo y secarlo",
Fuente: el blog de Fígaro

sábado, 2 de junio de 2012

Animales domésticos o animales salvajes

A veces llamamos domésticos a animales que en realidad son salvajes y que por capricho o modas encerramos en nuestras casas.

Lo que llamamos "domesticación" es un proceso muy largo que han sufrido algunas especies que tenían una predisposición para convivir con el hombre y ser así domesticado.

El animal salvaje, no necesita ser alimentado o protegido por el hombre. Ni mucho menos necesita estar encerrado en una pecera, jaula o terrario. Los animales silvestres o salvajes no interactúan con el hombre. Por ello necesitan crecer libres en su propio hábitat cazando, criando y viviendo donde pertenecen.

Si en realidad amamos una especie, deberíamos de admirarla libre, en su entorno, pudiendo hacer las cosas que hacen los seres de su especie ¿qué sentido tiene tener una pobre serpiente en casa? ¿no crees que ese animal merece vivir libre en su desierto o pantano sin que ningún humano lo someta para recrearse con ella?

La próxima vez que veas una iguana en una casa, una ardilla en una jaula o un pez frotando su nariz contra la pecera, piensa si tú fueras él ¿dónde te gustaría estar?

Y recuerda, el hecho de que un animal haya sido criado en cautividad no quiere decir que sea un animal de compañía. Sólo se trata de un ser privado de libertad condenado a entretenerte.