domingo, 1 de abril de 2012

Contra el maltrato animal

Un centenar de personas se ha concentrado el domingo pasado con sus mascotas, la mayoría perros, en Las Palmas de Gran Canaria para exigir que se endurezcan las penas contra el maltrato animal y para que España se adhiera al convenio europeo de protección de animales.
Según ha informado a Efe Belén Insúa, que ha hecho las funciones de portavoz del colectivo No al maltrato animal, España es de los pocos países europeos que aún está fuera del convenio, que dotaría de mayor protección a los animales.
Así mismo, ha indicado que las penas por maltrato que recoge el Código Penal son "insuficientes", pues oscilan entre tres meses y un año de prisión, pero si se carece de antecedentes solo se sancionan con multas.
Los asistentes, que han elegido la plaza Doctor Rafael O'Shanahan, en la que ya se reunieron hace un año con el mismo fin, llevaban pancartas en las que se leían frases como "Me han adoptado, gracias por salvarme" y "Ponte en mi piel" y se han coreado muchos ladridos.
Insúa ha explicado que el movimiento ha conseguido reunir 400.000 firmas en toda España en apoyo de sus reclamaciones.
En Gran Canaria, la organización, en la que no existe jerarquía alguna, según Insúa se mantiene gracias a las redes sociales y mediante éstas ha convocado la concentración.
Con las medidas que exigen aseguran que se reducirían casos como el de la perra adoptada por América Bolaños, un cruce de ratonera al que había atropellado un coche y que recogió de la calle al llamar su atención sus continuos "gemidos", y que ahora convive con sus otros dos perros, uno de ellos procedente de un albergue.
Juana Quesada, otra de las asistentes a la concentración, ha explicado que encontró a su perra "Lúa" abandonada y con las cuatro patas fracturadas en la zona de Siete Palmas, por lo que lo primero que hizo fue llevarla a la veterinaria, cuyo consejo le sorprendió porque le recomendó que se deshiciera del animal porque le iba a dar muchos problemas.
lgo que es cierto, según ha asegurado, porque le falta una pata, la han tenido que operar en dos ocasiones de dos tumores, en los siete años que la tiene y, al principio, incluso tenía que salir de su casa para que la perra comiera por el miedo que sentía.
La perra tiene el lagrimal seco y hay que ponerle continuamente suero en los ojos, pero, pese a todo, su dueña ha manifestado estar encantada con ella, a la que ha vestido con un traje vaquero para asistir a la protesta, y ha sacado a la calle en compañía de su otro perro.

Fuente: Canarias 7