miércoles, 16 de noviembre de 2011

¿Es bueno para los animales que sean criados con los niños?

Si nos preguntan si es bueno para la educación de un niño el tener una mascota en casa y la mayoría responderíamos que sí. Pero ¿para el animalito?. Lean si no esta reflexión:
El bienestar de la mayoría de mascotas es difícil de determinar, especialmente para los niños. La mayoría de mascotas alcanzan una edad de 3 a 15 años. Para un niño eso es un largo período a predecir. Cuando pierden interés en el animal después de un tiempo, el animal se siente muy solo.

Casi todo el día, cuando los niños están en la escuela o durmiendo, la mascota está sola. Cuando el animal necesita ser alimentado recibe alguna atención y quizás en alguna otra ocasión, pero la mayor parte del tiempo, estará encerrado sin atención.
Los padres tendrán que tomar las responsabilidades (pasear al perro, etc.). Los niños pequeños tratan muchas veces a sus mascotas como juguetes. Algunas veces, por ser pequeños y sin poder, harán pagar sus frustraciones en el animal, y el resultado es que el animal morderá al niño. Cuando el padre/madre no ha visto lo sucedido, la culpa se la llevará siempre el animal, obviamente no puede explicar sus razones.
Cuando los padres ven que la atención e interés por sus mascotas ha desaparecido, intentan traspasar el problema a otra persona. En la práctica, los peces y tortugas son devueltos a la naturaleza, los perros son atados a árboles y los gatos son echados por la ventana de un coche. Estos son ya hábitos reconocidos y asquerosos.
No es fácil deshacerse de un animal de forma decente. Las tiendas de animales normalmente no aceptan que se les devuelva un animal cuando está viejo ó cuando los asilos de animales están a rebosar. Normalmente, uno ha de dar al animal y sus cosas gratuitamente ó ponerles la inyección para matarlos. Siempre dá la impresión de que hay algo malo con un perro abandonado.
Cuando a alguien se le ofrezca una mascota y tenga la mínima duda si ella misma o el niño va a poder darle la suficiente atención, él ó ella debe decir ‘no’.


Fuente: animalfreedom.org