domingo, 5 de junio de 2011

Consejos para cuando se ha adoptado un gato

Nuestra amiga Eva nos envia estos consejos para los que se animen a adoptar un gatito. Dice asi:
"Cuando acabamos de adoptar el gato o gatito y lo tenemos ya en nuestra casa, este se encuentra nervioso, estresado y temeroso, es normal que se agazape debajo de un mueble, que no quiera salir y se muestre así de huidizo durante días y a veces semanas (dependiendo del carácter del animal).
Para que esta fase dure lo menos posible y se habitué lo antes posible a su nuevo hogar, nosotras recomendamos este plan de actuación:
Preparar una habitación o estancia para él solo, puede ser nuestra habitación o bien un baño, lo ideal es que esté no tenga recovecos para esconderse y en todo momento que estemos en la habitación o entremos y salgamos tenga obligatoriamente contacto con nosotros y nos vea, nos oiga y así se valla acostumbrando a nuestra presencia y nuestro tono de voz y olor.
En la estancia estará su camita con una manta confortable, su agua y comida, arenero limpio y muchos juguetes, tipo ratoncitos, y plumeros (estos últimos les recomendamos fielmente)
Según nuestra trayectoria con gatos el uso del plumero es fundamental y a veces es el “arma” con la que hemos conseguido sociabilizar a muchos gatos, ya que te permite jugar con el animal a una distancia de 50 cm. y el no se siente tan amenazado, ni acosado por nosotros, y se relaja mediante el estimulo del juego.
Por ello debemos ir entrando en la habitación charlar con él y jugar y como norma fundamental los primeros días evitar mirarle a los ojos, ya que es una amenaza para él.
El hecho de tenerle aislado también nos sirve para saber si come, si bebe y hace sus necesidades con normalidad, también ponerle un rascador para que vaya aprendiendo donde debe afilarse las uñas y estirar su espalda.
Según van pasando los días y veamos que al entrar en la habitación él sale a recibirnos, quiere estar contigo, se roza contra ti, el gato estará listo para ver “nuevos horizontes”.
Empezaremos por abrir la puerta al pasillo de la casa o la estancia principal, como puede ser un salón, y dejar que olisquee y observe.
Según vayan pasando los días le abriremos el resto de las habitaciones.
En ocasiones por la noche cuando durmamos y esta la casa en total silencio, salen a deambular e investigar todos los rincones que por timidez con humanos no lo han hecho, También en ocasiones el animal se siente con miedo o como “perdido” y lanza unos “miaus” un poco lastimeros, tan solo debemos llamarle y serenamente decirle unas palabras de tranquilidad, se calmara enseguida.
A los 2 ó 3 días siguientes estará durmiendo en nuestra cama, en nuestro sillón preferido y mendigando en la cocina cuando huela algo atractivo para su olfato.
Aunque el gato sea adulto debemos jugar con él con pelotitas, ratoncillos cañas, o plumeros, él lo agradecera por mil ese tiempo que hemos invertido en él, no se aburrirá."
 
Gracias Eva.