domingo, 15 de mayo de 2011

Las tortugas como mascota

Las tortugas son ideales para ser la primer mascota de un niño por su fácil cuidado además de llamar mucho su atencion.
Existen muchas opciones en cuanto al espacio en donde pueden ubicarse nuestras tortugas. Opciones que van desde una pequeña casa de tortugas redonda, ovalada o en forma de riñón con adornos y colores atractivos, hasta peceras que pueden llegar a ser verdaderos ecosistemas naturales para las tortugas. Será nuestro gusto, paciencia y disponibilidad lo que nos hará decidirnos entre diferentes habitats disponibles para las tortugas.
Los tortugueros pequeños (redondos, ovalados, etc...) tienen la limitante de que tan solo pueden albergar dos o tres tortugas. Tan solo necesitara un poco de grava, agua, un acondicionador para eliminar el cloro de ésta y un calcio de tortuga para evitar que su concha se ablande.
Sin embargo, para quienes prefieren que sus tortugas tengan un hábitat mas grande, se podrán utilizar peceras de vidrio de 5, 10 ó 20 galones que puedan decorarse con maderas, grava y piedras de tal manera que las tortugas puedan salir a la superficie. A este tortuguero es conveniente instalarle un filtro (de preferencia interno) que ayude a mantener limpia el agua, para que no la tengamos que estar cambiando tan frecuentemente. Este filtro es opcional.
Ninguna tortuga de agua común es totalmente acuática, por lo que deben tener salida a la superficie. Realmente no necesitan grandes cantidades de agua para vivir, aunque tampoco deben estar en ambientes totalmente secos por mucho tiempo.
Las tortugas acuáticas usan su comida de forma poco eficiente y parecen estar produciendo heces constantemente, las cuales deberán limpiarse una vez al día. Si contamos con tortugueros pequeños, procuremos cambiar el agua diariamente en este tipo de hábitat para evitar el mal olor. Si contamos con un tortuguero mas grande que tenga algún tipo de filtro, éste hará parte del trabajo por nosotros limpiando el agua, aunque cuando consideremos necesario debemos realizar un cambio de agua y limpieza de la pecera.
Es importante tener una buena higiene con nuestras tortugas por ellas y por nosotros mismos, ya que además de preservar la limpieza, las actividades rutinarias de higiene y alimentación que realizamos, son parte de la convivencia con nuestras tortugas y de su conocimiento.
La mayoría de las tortugas se mantienen fácilmente en cautiverio y aceptan una amplia variedad de alimentos preparados especialmente para ellas. Un ejemplo son los pequeños camaroncitos, las larvas de mosquitos, o los pequeños churritos “pellets”, todos ellos generalmente son aceptados con agrado. Es conveniente variarles con estas opciones su alimentación para evitar su aburrimiento, también con gusto aceptan el alimento vivo como la artemia y los charales, por lo que una o dos veces por semana que los consuman será beneficioso para su dieta. No alimentar en exceso ya que el agua se ensucia demasiado, debemos dar lo que consumen en dos minutos. Si espolvoreamos de vez en cuando vitaminas en su comida tendrán una dieta balanceada, sobre todo si son tortugas en crecimiento.
El calcio y el fósforo son elementos importantes para las tortugas ya que éstas están constituidas principalmente por un caparazón, o sea por un hueso compuesto básicamente de calcio y fósforo, por lo que sobre todo a los ejemplares jóvenes que se encuentran en desarrollo, se les debe proporcionar calcio. El calcio existe comercialmente y se vende en bloquecitos que se ponen en el agua de la tortuga ayudando a que su caparazón no se ablande.